6. Propuesta práctica - II
Capítulo siguiente: 7 - Conclusiones

Redacta un preargumento de 15 líneas, esto es, lo que ocurre durante toda la historia. Intenta que no sean ni más ni menos líneas. El motivo es una pura convención: hay que ajustarse a un espacio concreto (Como decía Italo Calvino, sin cierta constricción no sabría lo que escribir).
El preargumento debe contestar a los hechos de la historia y a la ambientación de ésta. La ambientación consta del período (¿Cuándo ocurre?), la localización (¿Dónde ocurre?), duración (¿Cuánto dura la historia?), nivel de conflicto (¿Son conflictos internos, personales, con las instituciones de la sociedad o contra las fuerzas del entorno?).
El preargumento no es definitivo. Es solo una semilla que más tarde va a germinar, cambiando, floreciendo o marchitándose. El guionista debe descubrir nuevas posibilidades, explorar el relato y eliminar todo aquello que no aporte nada interesante.
Lectura recomendada: MAUS, de Art Spiegelman. Probablemente el cómic más prestigioso hasta el momento, debido a que en 1992 recibió el premio Pulitzer. Una historia sobre el holocausto nazi con seres antropomórficos.
Disparadero: La escritura automática es un método para desarrollar la imaginación y apelar a la memoria sensorial hasta que surjan buenas ideas. Escribe a mano durante al menos 20 minutos todo aquello que se te pase por la cabeza.
No te preocupes si las frases son incoherentes y no te sugieren nada. Al principio puede que escribas frases como "no se me ocurre nada", pero al cabo de un tiempo serás más permeable a las ideas. Al releer el texto recoge las palabras o las oraciones más importantes. Si no ves que tengan fuerza, empléalas para repetir el proceso: escribe utilizando esas palabras que has seleccionado para crear nuevas historias.
Con el tiempo y la práctica las ideas fluirán y se plasmarán sobre el papel.